El jueves, marzo 24, 2005 escribí esto:

Yo ya estoy cansado...

No te entiendo. Y lo que es más, no te reconozco. Hablo contigo pero quien escucha no eres tú. Has cambiado tanto en tan poco tiempo que a los que antes nos considerábamos tus amigos nos cuesta comprender porqué haces las cosas que haces, pero sobre todo la forma en que las haces. Te niegas a tí mismo haciendo todo aquello que antes asegurabas que iba contra tus ideas, contra tus principios. No se si te autoengañas, o si eres una mentira en el fondo, haciendo en cada momento lo que más beneficio te aporte, cambiando de bando a cada paso para evitar problemas. No lo sé. O tal vez sí seas así, como siempre me aseguraron ciertas personas: sólo miras para tus propios intereses, y te desprendes de todo aquello (y todos aquellos) que ya no te es provechoso. Puro egoísmo. Como una vez tú mismo me dijiste, bastante tengo con mis propios problemas como para encima tener que aguantar los tuyos.... Eso lo dice todo, ¿no?
Siempre estuve contigo en tus malos momentos, intentando sacarte un poco adelante ignorando mis propios conflictos, guardandomelos para mí, para que pudiesemos pasarlo bien y olvidaras tus malos rollos. Supongo que éramos amigos. Supongo, digo, porque al poco tiempo todo eso cambió. Luego yo necesité tu ayuda, y me diste la espalda. No te reprocho nada, aunque no lo parezca. Si eres así no te puedo culpar. Pero sabías que necesitaba que me echaran un cable, y me diste la espalda, y todo porque tenías lo que querías por otro lado.
No te guardo rencor. Mis sentimientos hacia tí son únicamente de rabia, estupor y un poco de malestar. Rabia, porque la amistad que hubo entre nosotros nunca la he tenido con nadie, ni la confianza que teníamos el uno en el otro, ni el nivel de intimidad que nos permitió confiarnos algún que otro secreto que nadie más sabía. Estupor, por lo rápidamente que cambió tu actitud, y por el cambio mismo que nunca llegaré, creo, a comprender. Y malestar, sí, porque me siento mal y no puedo evitarlo. Porque he perdido a un gran amigo, y no se por qué. Malestar, me siento mal dentro de mí. No tengo culpa de nada, creo. Me siento mal porque no encuentro motivos para que se acabara. Sí, me siento mal por tu culpa.
No sé si la razón es ella, si te controla a tí que nunca dejabas que nadie decidiera lo que tenias que hacer, si te he hecho algo de lo que no me he dado cuenta y no me has dicho, si sólo me usabas para matar tus ratos muertos, para salir de fiesta por no estar sólo, si en vez de amigo fui un compañero de juerga.
Ahora estáis sólos. Todos los demás os han dado la espalda, cansados de que les ignoréis. Nunca quedáis con nadie. No existe nadie más para vosotros. Os resguardáis en vuestra burbuja.
Yo ya he decidido pasar de vosotros. Ella me importa bastante poco, pero aún me duele tener que pasar de tí. Pero ya he hecho suficiente por intentar arreglar las cosas entre nosotros. Estoy cansado de tus mentiras, de tus intereses, de tus cambios de postura, de tus prejuicios hacia mí, de tu total falta de coherencia en todo lo que haces...
Si nuestra amistad ha terminado porque tú lo has decidido, no estaría de más que yo supiera el motivo, y si fuese justo, lo aceptaría. Sólo espero que no sea por ella, por sus caprichos de niña mimada, por sus rabietas y sus pijadas.
Sé que no voy a decirte estas palabras, al menos por ahora, sobre todo porque nunca tengo la oportunidad. Por eso lo dejo aquí escrito. Porque no lo quiero llevar dentro más tiempo. Porque no merece la pena que lo pase mal por tus tonterías.
Aún así, espero que un día te des cuenta de lo que estáis haciendo. Si es así, que sepas que te espero, pero no pienso dar un paso más. Si quieres arreglar algo, hazlo tú.
Yo ya estoy cansado...

Comments:
Aish! cuanto me suena esta historia, pero no porque me haya pasado a mi, io he perdido amistades pero no por esta motivo, pero esta historia me la ha contado así un amigo mio y me parece una verdadera pena. Yo no podria romper una amistad así, vamos que no podria dormir con la conciencia tranquila, no se, cada día la gente me sorprende más, la pena es que es para peor. Un besito precioso.
Aish! vuelvo a ser la primer :P
 
Bueno, pues yo perdí hace unos años a un amigo por algo asi. Nunca me ha dado un motivo, nunca cuando está ella cerca me dirige siquiera la vista. Me llama a escondidas como si nuestra amistad fuera algo malo.....

pero mejor no pensarlo pq me moskeo y se que no se llega a ninguna parte. El sabe que si algun dia me necesita aqui estaré o eso creo, pq me estoy cansando de esperar.
 
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