El miércoles, julio 13, 2005 escribí esto:

Un poquito de literatura, que nunca viene mal...

Bien, un día más en la existencia del Trasgu. Sin novedad en el frente, señor.
Hoy se han acabado mis vacaciones (todo un record: 7 dias), ya que mañana debería, y digo debería por no decir que voy a, ponerme a estudiar. Que septiembre ya está ahí al lado para algunos, y 5 no sólo es el número de dedos por mano de la gente normal, sino también el número de exámenes que tengo. En principio, claro. Que lo más seguro es que me presente a 3 y deje 2 para la extraordinaria de Diciembre (como la loteria de navidad, oye).
Hoy me he dedicado a mí, plenamente. Me levanté a las 10, me fui al laboratorio a sacar copias de algunas de mis fotos (la mañana fue bastante prolífica en ese sentido), y de tarde, a tomar el sol tirado en un prado (pareado...), a echar una partidina a los recreativos, que el vicio es el vicio y si no se cuida se pierde, y luego a leer tranquilamente tomando grandes dosis de café. Y a las 8 menos cuarto, para el gimnasio, que no todo es estar tirado en una silla, a sudar la gota gorda en una sala llena de gente sudorosa, con una temperatura que gracias al aire acondicionado sólo era de treinta y pico grados (arf!)

Acerca del libro que estoy leyendo, El maestro de esgrima, de Arturo Pérez-Reverte, hoy leí un párrafo que me gustó bastante:
-...
-Usted debe ser alguien muy solo, don Jaime.
-Lo soy -su voz sonó cansada-. Pero no hago a nadie responsable. En realidad se trata de una especie de fascinación; un estado de gracia egoísta, íntimo, que sólo se obtiene montando guardia en los viejos caminos olvidados por los que nadie transita... ¿Le parezco un viejo absurdo?

Ella negó con la cabeza. Sus ojos eran ahora dulces.

-No. Simplemente estoy aterrada ante su falta de sentido práctico.

Jaime Astarloa hizo una mueca.

-Una de las muchas virtudes que me precio de no poseer, señora, es el sentido práctico de la vida. Sin duda ya se habrá dado cuenta... Mas no tengo la pretensión de hacerle creer que haya en ello un móvil moral. Limitémonos, se lo ruego, a considerar el asunto como una cuestión de pura estética.
-De la estética no se come, maestro -murmuró ella con gesto burlón, como si la inspirasen pensamientos que se guardaba de expresar en voz alta-. Le aseguro que de eso entiendo bastante.

Don Jaime se miró la punta de los escarpines sonriendo con timidez; su expresión era la de un muchacho que confesara un desliz.

-Si usted, por desgracia, entiende bastante de ello, crea que lo lamento -dijo en voz baja-. En lo que a mí respecta, déjeme decirle que, al menos, eso me permite mirarme francamente a la cara cuando me afeito ante el espejo cada mañana. Y eso, señora mía, es más de lo que pueden afirmar muchos de los hombres que conozco.

[págs. 118-119 de la edición de Alfaguara]
Supongo que para la mayor parte de los que lean esto, por no decir a todos, no les parecerá nada del otro mundo, pero a mí la verdad es que me conmovió bastante cuando lo leí, porque encontré un razonamiento parecido a lo que yo pienso actualmente.

Hoy me he llevado una pequeña alegría, o más que alegría, un detalle de esos que te hacen sonreir, porque ves que hay gente amable por el mundo. La cosa es que fui a mi tienda habitual de fotografía para comprar papel vírgen para sacar copias, que se me había acabado el formato de 30x40 cm, y el encargado, que ya me conoce y tenemos confianza, me regaló 4 rollos de película en blanco y negro, de la marca y tipo que yo uso, para colmo, así porque sí. "Están caducados", me dice, como ya me dijo más veces, porque no es la primera vez. Pero aunque estén caducados, esa película es perfectamente utilizable, porque está conservada en una nevera, y así la caducidad se retrasa bastante. Ya no tiene que explicarme nada, porque sabe que lo se. Así que me fui del local con mi papel, y con 16 euros en película gratis. Todo un detalle, la verdad. Siempre me hace descuentos, y de vez en cuando me regala alguna cosilla. Sabe vender, sabe que así los clientes vuelven. Y para colmo, es un gran fotógrafo, así como su compañero. Gente muy profesional que cuando les preguntas por una cámara para comprarte, y ven que no te hace falta gastarte 600 euros en la que tú le pides, te dicen, mira no, con esta te sobra, y te venden una de 150. En pocos sitios hacen cosas así, creo yo.

Bueno, que esto ya se alarga demasiado, y a estas horas se me dispara la neurona y desvarío.
Espero que más gente se anime a hacer el test, de más abajo. De momento ya he leido los de Haushinka y de Nafthy, así que venga, animaros...

Bueno, un saludo.

Comments:
Que sepas bro que con tus malas artes no vas a conseguir que conteste al cuestionario jujuju

Po si la verdad que el señor de la tienda es bastante majo, pero será que simplemente devuelve lo que recibe, no? juju Yo el otro día se lo decía a mi madre, que hay una tienda genial en alcalá, que es muxo más genial por lo majo y amable que es el dependiente.

Un besu pesioso.

Por sierto... otra vez primeeer!!!
 
Jaja,sí soy una plagiadora...:).

El fragmento del libroq has escritop,no sé...es hermoso,por decirlo de allguna mamera.Me gusta cuando dice lo de q está solo pero q no le echa la culpap a nadie...será cuestión de leerme el libro,me lo recomiendas? :p.

Y weno,gente como el fotógrafo de la tienda hay poca.Se obsesionan por vender y olvidean eso q se llama amabilidad...así q disfruta de tus rollos :).

Muxos besos!
 
Todavia existen los recreativos? Hay vendedores asi de majos?
Una camara buena por 150 euros?

Este no es mi mundo!,me lo han cambiao!

Saludetes sr.Trasgu ;-)
 
Wave: acabaré consiguiendolo... O es que tienes algun secreto inconfesable? jejeje

Nafthy: yo siempre recomiendo cualquier libro de Reverte, a mi personalmente me encanta.

Superputo: El mundo cambia chico. Por cierto que me encanta tu tatuaje de la muñeca (es un tattoo no?)

Saludos a todos
 
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