El domingo, octubre 02, 2005 escribí esto:

Trocitos de historia

Fútbol y cañones
Ayer tarde, en las inmediaciones de la playa, instantes después de un intenso bombardeo, del barco pirata "Almirante Cervera" -a quien el rumor popular ha bautizado ya como "El chulo del Cantábrico", era un crucero- tuvimos ocasión de presenciar un empeñado partido de fútbol que sobre la arena habían organizado unos mozalbetes a quienes parecía preocupar mucho más el vaivén de la veleidosa pelota que la amenaza de los cañones traidores y alevosos de la nave fascista, cuya silueta se dibujaba no muy lejana. El detalle no deja de ser pintoresco, mas no es esa la faceta la que pretendíamos aprovechar ahora. Ni mucho menos utilizarla como jactancia insensata ante el arma con la que nos atacan la reacción y la ignonimia en sus desesperados estertores. Tiene, sí, el caso una moraleja que puede servir al enemigo. Es que deben calcular lo que será capaz un pueblo que juega a la pelota ante la amenaza de los cañones, con las armas en la mano y en el fragor de una lucha donde se juega tanto como su libertad y su salvación de la esclavitud y la ignonimia.
(Diario "La Prensa", 3 de agosto de 1936)

La aviación bombardeó Gijón
Los aviones aparecieron ayer volando sobre la población, hacia las ocho de la mañana, y sus objetivos principales fueron el puerto de El Musel, el campo de aviación e, inexplicablemente, el barrio del Cortijo, causando con su criminal bombardeo varias víctimas. Terminada esa "hazaña" que causó general indignación, los pilotos sin madre que pilotaban los aparatos se dedicaron a ametrallar al pueblo aunque, afortunadamente, sin causar nuevas víctimas. Lo ocurrido constituye una nueva lección para el vecindario, a fin de que atienda las indicaciones que se les vienen haciendo de continuo para adoptar precauciones ante la presencia de aviones enemigos.
(Diario "El Noroeste", 22 de octubre de 1936)


Estos son unos artículos que me encontré leyendo La Nueva España, edición de Gijón, diario en el que rescataron algunos titulares de la época aprovechando un artículo acerca de los refugios que había en la ciudad en caso de bombardeo. La verdad, nunca me había fijado en ciertos lugares que tienen toda la pinta de refugio, y sin embargo nunca lo pensé. Debería leer un poco más sobre la época.
No tengo muchas cosas que contar, salvo que ayer sábado me fumé dos cigarros, tras 10 días sin tabaco. No es tan grave, ¿no?
Venga, saludos.

Comments:
Aunque hayas puesto nunca LO pensé deberias pagarme derechos de autor chavalin
 
Publicar un comentario

<< Home