El domingo, diciembre 11, 2005 escribí esto:

Sventura

Porto sventura a chi venne me vuole... dice una ópera de Humberto Giordano.
Traigo la mala suerte a quien me quiere.
Así me sentía ayer.

C me mandó un mensaje el viernes por la noche, por si andaba por ahí, para tomar algo. Yo no tenía intención de salir, pero hacía tiempo que no nos veíamos, y quedamos.
Ella llegó con su novio, el mismo con el que me parecía imposible que aguantara más de tres meses. Tuvimos un par de conversaciones estúpidas, sobre tópicos, y luego me dijo que había encontrado por casa algunas cosas mías, después de tanto tiempo. También yo tengo cosas de ella. Me dijo que me haría una lista, y que un dia quedábamos y me lo daba.

Durante toda la noche la estuve mirando, cómo se comportaba con su novio. Cómo le miraba, cómo le acariciaba, y cómo le abrazaba. Y entonces comprendí algunas cosas. Comprendí que conmigo no era feliz, ya sea porque yo no supe hacerla sentir feliz, o porque las cosas símplemente se estropean, me da igual. Y me sentí mal. Me sentí mal porque al final de la relación ninguno de nosotros era el mismo de aquellos días después de la selectividad, ambos nos marchitábamos, nos cansábamos uno del otro.
Ambos tuvimos nuestra parte de culpa, pero mucha de ella fue mía, porque no supe hacer las cosas bien cuando tuve que hacerlas.

Porto sventura a chi venne me vuole...
Sin embargo, la siguiente frase dice "Fu in quel dolore che a me venne l'amore..."; fue en aquel dolor cuando me llegó el amor...

De todos modos, a menudo tengo miedo cuando se presenta alguien que me toca el corazón. Miedo a hacer mal las cosas de nuevo, miedo a estropear todo.
El viernes, volviendo a casa, pensaba en S y en las ínfimas conversaciones que hemos mantenido, y en lo ambiguo que es todo. Y pensaba en qué pasaría si en un futuro estuviesemos juntos (o con cualquier otra persona), y si realmente sería capaz de no hacerle daño. Si sería capaz de mantener una relación sin hacer daño por mis miedos, mis manías...

Sé que no debería pensar esas cosas, que es el primer paso para evitarlas, y que debería dedicarme a hacer las cosas lo mejor que pueda en cada momento. Y lo intento, pero ese miedo que surge de repente a veces llega a convencerme de que no merezco estar con nadie.
Pero en seguida echo esa idea de mi cabeza.

Comments:
Haces bien en echar esas ideas de tu cabeza porque no tienen sentido.

A ver.. yo no te conozco en persona y no sé cómo eres en tus relaciones, pero sé que nadie tiene siempre la culpa de todo, sé que para que las relaciones no funcionen hacen falta dos, y sé el miedo nos pone muy difíciles las cosas sencillas, así que venga, tranqui, no te agobies y confía más en tí ¿vale?

Un beso
 
Eres un amor Trasgu y si no lo sabes te lo digo yo! Alguien que se preocupa tanto por los demás, que siente todo con esa intensidad no puede ser menos que un auténtico encanto.

No te comas la cabeza por lo que pudo ser y no fue. Si ese chico la hace feliz es porque era su misión en esta vida y no la tuya. Tú encontrarás a alguien que se muera por tus huesos y que encuentre el sentido a su existencia cuando se mire en tus ojos. No lo dudes.

Ahora quiérete un poquito más por favor, y mira hacia delante. Pa trás ni pa cogé impulso como se dice en mi tierra! Olé!

Un besazo en los morros!
 
La única manera de vivir es, no sin prudencia, pero sí sin miedos...
 
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