El martes, febrero 28, 2006 escribí esto:

Lista: to-do

Tengo que...

* ponerme a hacer copias de esas viejas fotos que hice hace tanto, y que encontré por casualidad ayer.
* dar el acabado definitivo a las copias terminadas y montarlas en soporte rígido.
* ponerme en serio con el carnet de conducir.
* darle caña al francés y preparar la entrevista.
* cuidar un poco mi alimentación.
* pararme un rato cada dia a pensar las cosas que tengo pendientes.
* dedicarle más tiempo a este blog.
* proponerme el plantearme el intentar dejar de fumar (creo que ni yo entendí lo que puse)
* ponerme a estudiar para los finales de junio.
* terminar de leer esas dos series de manga que tengo empezadas -y abandonadas-.
* buscarme el maldito nick original e impactante, en japonés, para el foro de anime y manga.
* currarme la imagen para dicho foro.
* limpiar y revisar a fondo todo el equipo fotográfico.
* buscar casas rurales para semana santa.
* terminar el diseño del tatuaje.
* enviar los e-mails a Francia para que me informen de los destinos.

... y seguro que más cosas que ahora se me olvidan.

El domingo, febrero 19, 2006 escribí esto:

A oscuras

Bueno, otra semanita más, y sólo queda un examen. Fácil, si no fuera por la sensación que tenemos todos de que nos van a llover hostias por todos lados.

Por lo demás, como siempre. El sábado fue casi clónico del anterior, casi hay mal rollo de nuevo con la misma gente, y yo acabé en el portal de la misma tia que la semana pasada, de charla hasta las 6:30 de la mañana en un pequeño cuarto que nos sirvió de resguardo del frio y la lluvia, y de las miradas de eventuales vecinos. A oscuras salvo la luz de una farola lejana que se asomaba apenas dentro y el débil naranja de los cigarrillos.

Bueno, no estoy muy inspirado. Los examenes absorben mis pobres neuronas.
Saludos.

El miércoles, febrero 15, 2006 escribí esto:

Exito

Ea. Queda dicho.

El domingo, febrero 12, 2006 escribí esto:

Gothic

No falla, es una ley del universo. El Cuarto Principio de la Termodinámica. Si un sábado digo que voy a irme pronto para casa, ese sábado será el que más tarde abandone la fiesta.

El martes tengo examen y voy un poco falto de tiempo, por lo que me planteé estar sobre las 3:30 acostado para levantarme relativamente descansado y estudiar. Esa era la teoría; en la práctica, hubo una pequeña desviación de esa hora. Cuando me acosté eran las 6:30, y cuando me dormí ya era de dia. Actividad cerebral al máximo. Conclusión: a las 11 en pie, y llevo todo el dia zombie.
Pero mereció la pena. Quitando un pequeño mal rollo -la gilipollez de turno de dos egoístas con doble ración de orgullo que de dignidad, fue la conclusión conjunta-, la noche estuvo bien, muchas risas, muchas miradas, insinuaciones... Y la noche terminó de forma inesperada, ella y yo solos, sentados en las macetas de su portal, hablando durante dos horas bajo la fria luz de la luna casi llena. Me coges las manos, me rodeas los hombros con un brazo y me cuidas un poco. ¿Cómo puedes saber que necesito esto? Y cuando nos despedimos me das un abrazo fuerte que sólo me sirve para darme cuenta de que no siento nada que no sea tu calor, tu cintura delgada y el olor de tu pelo. Siento tus caricias en mi nuca, pero nada más. Aun así, lo prolongo.
Yo te escucho y tu me escuchas. Tú me dices qué te preocupa y yo te cuento mis preocupaciones. Y nos arreglamos la vida el uno al otro, o al menos eso pretendemos. Me abres un poquito la puerta de tu vida, esa que está cerrada a cal y canto para todo el mundo salvo unos cuantos.
Y consigues leer en mi cabeza. Eres observadora y calculadora. Me entiendes con un mínimo de explicaciones.

Me fui a casa temblando de frio -ahora aceptaría encantado el calor de tu cuerpo-, con los dedos practicando alguna danza ritual extraña mientras me llevo el cigarrillo a la boca. La cabeza trabajando a destajo. Has sacado mis demonios uno a uno y los has puesto sobre la mesa, los has planteado de forma que es imposible no acabar con ellos. Y con la otra mano me tiendes un martillo para que los machaque a todos.

Hoy me levanté con una pequeña sensación de apatía en el cuerpo, pero eso no es nada comparado con lo que hubiera sentido hace uno, dos años tras una conversación como la de ayer. Las cosas se superan, nos hacemos más resistentes al dolor si realmente nos lo proponemos.

Saludos.

El viernes, febrero 10, 2006 escribí esto:

En mi casa ya no me conocen

Hala, otro examen para la saca, y otro que me ha salido bastante bien, o al menos esa sensación me llevo. Lo gracioso es que no parezco yo: en los dos últimos exámenes he llegado al examen en plan pancho, ni gota de nervios. No soy yo. Me han cambiado por otro, o me han abducido, o algo así...
Ahora viene un fin de semana a tope de estudiar para el examen del martes, que promete ser duro.

Y siguen sin salir las notas del examen de francés.

Por otro lado, vaya semanita que llevo. Me paso 14 horas al dia fuera de casa, salvo el miércoles, que comí en casa, y hoy, que estuve fuera 15 horas. Esta noche he dormido muy poco -incluso para mí- y muy mal. Me he levantado cansadísimo, me ha costado mucho ir a la biblioteca a las 8:30, pero sobre todo me ha costado horrores no dormirme encima de los libros. Como anoche, que me tiré en la cama a estudiar y cuando me dí cuenta, me desperté encima de los apuntes. Me dormí media hora. Ahora mismo se me están cerrando los ojos, y los tengo cansados, me cuesta enfocar, y veo luces y sombras que se mueven por todos lados... Vamos, que estoy para tirar a la basura jaja.

Y creo que sé por qué dormí mal esta noche. Cuando me metí en la cama, tras horas de estudio, no se por qué pero, en el mismo momento en que me tapé con las sábanas, una sensación extraña se apoderó de mí, con un mensaje evidente como si alguien lo estuviese gritando en mi cabeza: Ojalá pudiera no dormir sólo esta noche... Y súbitamente caí en un sueño incómodo, vacío y nada reparador.

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And it's whispered that soon if we all call the tune
then the piper will lead us to reason.
And a new day will dawn for those who stand long
and the forest will echo with laughter...

[...]

And as we wind on down the road,
our shadows taller than our soul,
there walks a lady we all know
who shines white light and wants to show
how everything still turns to gold.
And if you listen very hard
the tune will come to you at last,
when all are one and one is all,
to be a rock and not to roll.

And she's buying the stairway to heaven...
[Stairway to heaven, Led Zeppelin]


El miércoles, febrero 08, 2006 escribí esto:

Estados Reguleros

Dolor de cabeza, revoltura de estómago, escozor en la garganta... Sólo me falta decir lo de la niña aquella del anuncio de Vips VaporUb: Cof cof... Mamá, mañana no podré bailar, me cuesta respirar.
Ya me he quitado dos exámenes de delante, y en ambos -en uno más que en otro- he salido con la sensación de haberlos hecho bien. El viernes tengo otro, del cual tengo que estudiarme alrededor de 300 diapositivas de PowerPoint, y que comencé a estudiar hace cosa de hora y media. Pero bueno, mañana no tengo clase y me voy a hacer un intensivo de biblioteca: de 8:30 de la mañana a 14, parada técnica para comer, y de 14:30 hasta alrededor de las 19-19:30, según aguante el cerebrillo, que el pobre ya está un poco bajo mínimos. Descontar, por supuesto, paradas en boxes y avituallamientos (o sea mear, café y pitu -cigarrillo para los no Astures-)

Sobre Francia, hay novedades. Más posibles destinos, y muy buenas ofertas de proyectos. Ya hay un curriculum mío por tierras gabachas, en un francés perfecto y muy correcto -el coordinador francés me escribió lo que tenía que poner, aunque él ponía más faltas de ortografía que yo jajaja-.
Sobre mi francés, pocos avances, hay dias que parece que no se ni decir mi nombre xD

Creo que seguiré con mi absentismo bloggero mientras duren los exámenes, para aprovechar que últimamente incluso me da por estudiar, y ya he batido un par de veces mi marca personal de horas de estudio diarias. Y mañana pienso reventarlo de nuevo... Tiembla, Bibliotecario Siniestro, mañana te cansarás de ver mi careto mirandote mal... Y además, para regocijarme, no voy a devolver el libro de Reactores Nucleares hasta el martes Bwahahaha... -si le conocierais, lo entenderíais-.

Mais aucun de ces témoins n'avait cru, jusqu'à ce jour, devoir mêler dans cette affreuse aventure, le personnage, plutôt légendaire, du Fantôme de l'Opére...

El miércoles, febrero 01, 2006 escribí esto:

Itaca

Heme aquí, cual gigante de epopeya griega, con un pie en territorio español y el otro en su equivalente francés; los altos Pirineos en medio. Ayer martes fue la prueba de nivel de idioma para ERASMUS/ORGASMUS. Creo que ha salido bien, aunque se las traía el dichoso examen. Prueba de nivel, o sea, que nadie saca un 100 de 100 a no ser que sea francés o lleve media vida en la France. Hay preguntas de todo tipo, desde muy básicas hasta otras que pueden ser incluso refranes o frases coloquiales, cosa que yo no me esperaba.
El examen -la prueba, mejor dicho- se componía de 100 preguntas tipo test, con 4 opciones y multirrespuesta. Los fallos restan. Odio los test multirrespuesta. Consiguen que me de la neura y tras una hora de examen -prueba- ya todas las respuestas me parecen verdaderas.
No se cuantas respondí y cuantas dejé en blanco. Recuerdo que Arancha, una profesora de estadística, decía que lo mejor en estos exámenes -pruebas!!- es marcar dos respuestas en aquellas preguntas que no sepas. Dicen que la estadística nunca falla... De todos modos, no me la jugué, porque tampoco me importa demasiado la nota. Hay plazas de sobra, y no me voy a quedar sin ir a Francia.

Estos dias me pateo bastantes despachos, y no paran de surgirme ofertas para hacer proyectos. Hoy mismo, hablando con el coordinador de ERASMUS de la universidad de Besançon, un chico francés muy majo con un acento muy divertido, me sugirieron trabajar en el mejor y mayor laboratorio de electrónica de Europa. Me ofrecen un proyecto de investigación bastante interesante y con grandes perspectivas de futuro.
Por eso estos dias estoy tan animado. Porque veo un futuro ahí delante, una puerta que se abre de par en par. Y me arrebujo como puedo tras el cuero de la cazadora mientras camino contra el viento con las manos en los bolsillos. Porque esa sonrisa que me sale es sincera, y ¡qué coño! Me apetece sonreir.

Así que, como Ulises en su Odisea, me ato al mástil del presente con cuerdas que llevo en mi mochila para así poder escuchar el canto de las sirenas por unos momentos sin riesgo de caer en su encantamiento. Y surcar el mar, hacia Ítaca.