El lunes, abril 10, 2006 escribí esto:

Arando campos

Miraba las ramas de los árboles moverse contra el negro pálido del cielo, iluminados por el naranja de las farolas, recostado en la fria piedra, con la cabeza apoyada en tus muslos, mientras jugueteabas con mi pelo. Sentía cómo el frio calaba el cuero de la cazadora y se instalaba en mi espalda, que se encogía en espasmos dispersos.
Veia tus largos rizos negros caer enroscados sobre mi cara, balanceados por el viento.

Te dije... Joder, me siento como si me hubiera pasado todo el dia arando campos y de repente llegara a casa y me tirara en la cama... No es cansancio, es sentir que estas en el sitio que te corresponde... Sienta bien estar así.

Sienta bien tener tus brazos rodeandome el cuello desde atras.
Sienta bien notar tu mirada de reojo cuando vemos una peli.
Sienta bien oir de tu boca que soy el único tío en quien confias.
Y sobre todo sienta bien no necesitarte.


Tus rizos seguían el ritmo de la brisa, las ramas se agitaban, tus dedos jugaban entre mi pelo... yo me sentía perfectamente...
Y todo por el ridículo precio de... un domingo muy jodido por el catarro... Malditos bancos de piedra en primavera.